Mi camino por el #LowCarb comenzó cuando vi a Pedro Grez en la TV en noviembre del 2017; por mi formación profesional como Ingeniera Civil Química empecé a investigar por mi cuenta qué era esto de eliminar azúcar y almidón de la dieta, ya que el libro de él estaba agotado.
A la vez, yo ya estaba con un sobrepeso evidente: mido 1,60 m y pesaba 83 kg, con una cintura de 105 cm. Además, sumar acné en mi espalda, hígado graso y soriasis. Y de paso, en abril del 2009 fui operada de un nódulo en la tiroides, me sacaron la mitad que menos mal funciona como reloj. hasta el día de hoy NO tomo eutirox, con controles anuales de hormona tiroidea.
Cuando decidí a hacer el cambio, en un mes comencé a ver resultados: primero fue mi acné que desapareció por completo (ni siquiera tengo manchas o marcas), la soriasis muy controlada y el hígado graso no existe. Puedo comer tranquila las longanizas sin tener vómitos.
Para el 22 de febrero de 2019, mis triglicéridos están en 85, mi colesterol HDL en 49, mi LDL en 144, mis hormonas tiroideas normales. Qué mejor!!! Y mis medidas? Peso de 72 kg y cintura de 88 cm.
(Actualización a sept/2019: peso 70 kg y 84 cm de cintura)
Como no podía callar de este nuevo hábito de alimentación, lo compartí con mis padres, adultos mayores de 81 y 74 años, porque me preocupaba su estado de salud, en especial mi padre que había sufrido un ICV (infarto cerebrovascular). Como es casi obvio en adultos mayores, el bombardeo con pastillas para el colesterol, metformina y pastillas para la presión era lo “normal”. Efectuaron pequeños cambios en su dieta (ya no es el plato nadando en arroz, sino que ¼ del plato, más grasa saludable y más proteínas) y tienen sus exámenes absolutamente normales. Solo mi padre continúa con sus pastillas para la presión ya que siempre tuvo una aurícula más grande y eso aumenta su presión.
Sé que mucha gente le asusta cambiar su forma de comer, temores arraigados a que si no comes cada 3 horas estás al borde del colapso, pero no es así.
Somos “máquinas” fabulosas!!!
Por eso, los invito a este cambio, no se arrepentirán. Ahora tienen síntomas de X enfermedad, pero no están enfermos, están intoxicados de azúcar.
Josefina Varas L.